Aunque la mastopexia y el aumento de pecho son dos de las intervenciones de cirugía mamaria más conocidas, no persiguen exactamente el mismo objetivo. Una busca principalmente elevar y remodelar la mama; la otra, aumentar su volumen.
Comprender esta diferencia es fundamental para tener expectativas realistas y valorar qué procedimiento puede adaptarse mejor a cada anatomía.
¿Qué es una mastopexia?
La mastopexia, también conocida como elevación mamaria, es una intervención destinada a corregir la caída del pecho. Durante la cirugía se elimina el exceso de piel, se remodela el tejido mamario y se reposicionan la areola y el pezón cuando es necesario.
Puede estar indicada cuando la mama ha perdido firmeza o posición como consecuencia del paso del tiempo, los embarazos, la lactancia, los cambios importantes de peso o las características propias de la piel.
Su objetivo principal no es aumentar la talla, sino recuperar una forma más elevada, proporcionada y armoniosa.
¿Qué consigue un aumento de pecho?
El aumento mamario tiene como finalidad incrementar o recuperar el volumen del pecho. Puede realizarse mediante implantes mamarios o, en determinados casos, utilizando grasa de la propia paciente.
Esta intervención puede ayudar a mejorar un volumen mamario reducido, una asimetría o la pérdida de plenitud producida después de un embarazo o de una pérdida de peso. Sin embargo, cuando existe una caída significativa, colocar únicamente un implante puede no ser suficiente para elevar correctamente la mama.
La diferencia principal: posición o volumen
La forma más sencilla de distinguir ambas intervenciones es preguntarse cuál es el objetivo prioritario:
La mastopexia corrige principalmente la posición y la caída del pecho.
El aumento mamario modifica principalmente su volumen y proyección.
No obstante, muchas pacientes presentan al mismo tiempo pérdida de volumen y descolgamiento. En estos casos puede valorarse una mastopexia con implantes, combinando la elevación con un aumento de volumen.
También es posible realizar una mastopexia sin prótesis cuando la paciente conserva suficiente tejido mamario y está satisfecha con su volumen. En algunos casos seleccionados, puede estudiarse el lipofilling como alternativa para aportar un aumento más discreto.
¿Cómo saber qué intervención necesito?
La elección no depende únicamente de la talla deseada. Deben estudiarse aspectos como:
- La posición del pezón y de la areola.
- La cantidad de tejido mamario disponible.
- La calidad y elasticidad de la piel.
- El grado de caída del pecho.
- Las proporciones corporales.
- Las expectativas de la paciente.
Por ello, dos mujeres que aparentemente buscan un resultado similar pueden necesitar planteamientos quirúrgicos diferentes.
Una decisión basada en la valoración médica
No existe una técnica universalmente mejor. La opción adecuada debe decidirse después de una exploración y una conversación detallada sobre los resultados posibles, las cicatrices, el postoperatorio y los riesgos asociados.
El Dr. Guillermo Hernán De Piero cuenta con más de 20 años de experiencia en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora y realiza una valoración personalizada de cada caso. En las intervenciones que requieren implantes, la clínica utiliza productos aprobados por las administraciones sanitarias y respaldados por la garantía de sus fabricantes.
¿Tienes dudas entre una mastopexia y un aumento de pecho? Solicita una consulta personalizada para conocer qué alternativa se ajusta mejor a tu anatomía, tus necesidades y tus expectativas.