Cuando hablamos de liposucción, nos referimos a un procedimiento quirúrgico pensado para eliminar depósitos de grasa localizada y remodelar el contorno corporal en zonas que, a veces, no responden ni a la dieta ni al ejercicio.
Un matiz importante: no es un tratamiento para la obesidad ni un método de adelgazamiento. El objetivo es esculpir y afinar áreas concretas, por eso suele indicarse cuando la persona está cerca de su peso ideal y busca mejorar proporciones.
A continuación te explico en qué zonas se puede realizar la liposucción, cuáles son las más comunes y qué aspectos se valoran en consulta para recomendar la mejor estrategia.
Zonas del cuerpo donde puede realizarse una liposucción
La liposucción puede realizarse en numerosas zonas del cuerpo, incluido el rostro.
En la práctica clínica, estas son las áreas más habituales:
1) Abdomen y cintura
Es una de las indicaciones más frecuentes para tratar esos acúmulos “rebeldes” que persisten incluso con hábitos saludables. También es común en mujeres tras uno o varios embarazos, cuando queda grasa localizada en la zona central.
Qué se busca: afinar el contorno y mejorar la transición abdomen–cintura, respetando la armonía natural del cuerpo.
2) Muslos (cara interna y externa)
La liposucción de muslos permite remodelar tanto la cara externa (a menudo relacionada con las “cartucheras”) como la cara interna, donde algunas pacientes notan roce o volumen persistente.
Clave en esta zona: la calidad de la piel y el plan de retirada de grasa deben ser muy cuidadosos para favorecer un resultado uniforme.
3) Caderas
En especial en mujeres, es una zona muy “típica” de acumulación de grasa. La liposucción puede ayudar a suavizar el volumen y equilibrar la silueta.
4) Espalda y flancos
Los flancos (los laterales de la cintura) y la espalda pueden ser especialmente resistentes. Existen, además, técnicas que permiten focalizar en zonas localizadas como cartucheras y flancos, y la opción de Body-Jet, descrita como más respetuosa con los tejidos circundantes.
Qué se busca: un contorno más limpio en la cintura y una línea de espalda más suave, evitando irregularidades.
5) Debajo de los glúteos
La grasa bajo el glúteo puede crear un “pliegue” o sensación de caída. En algunos casos, tratar esa zona ayuda a que la transición muslo–glúteo se vea más armónica.
6) Pecho (liposucción pectoral)
Suele ser más frecuente en hombres con un pecho pronunciado. En determinados casos, la liposucción pectoral puede formar parte del abordaje para mejorar el contorno.
7) Mentón y cuello (papada)
La liposucción en mentón y cuello está orientada a reducir la grasa que contribuye a la “papada” y a mejorar la definición del ángulo cuello–mandíbula.
¿Cómo se decide si una zona es “buen/a candidata/o”?
En consulta se valoran varios puntos para poder recomendar con criterio:
- Localización y tipo de acúmulo graso: no todas las zonas responden igual.
- Elasticidad y calidad de la piel: influye mucho en cómo se adapta la piel después.
- Estado general de salud y expectativas realistas: parte esencial de una indicación segura.
- Objetivo estético: a veces la liposucción se planifica como parte de un enfoque de remodelado más global del contorno.
La importancia del “dónde” y “con quién”
Además de la zona del cuerpo, el “dónde” también significa en qué manos y en qué entorno.
En la página de liposucción del Dr. De Piero se recalca su experiencia de más de quince años en este campo y la atención a pacientes en Santander (Cantabria) y Gijón (Asturias). También se recomienda comprobar la cualificación del profesional consultando el directorio de la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética).
La liposucción puede realizarse en múltiples áreas —abdomen, cintura, muslos, caderas, espalda, flancos, debajo del glúteo, pecho, mentón y cuello, entre otras— y el objetivo siempre es el mismo: refinar el contorno y armonizar la silueta con un plan quirúrgico seguro y realista.
Si estás valorando este procedimiento, lo más recomendable es una consulta especializada para analizar tus zonas objetivo, tu tipo de piel y la técnica más adecuada para ti, con un enfoque prudente y personalizado.